Hay frutas que llegan a nuestra mesa para quedarse. No solo por su aspecto llamativo o por su sabor diferente, sino porque consiguen sorprender desde el primer bocado. La pitahaya es una de ellas.

Conocida también como fruta del dragón, esta joya tropical ha pasado de ser una gran desconocida a convertirse en uno de los alimentos más buscados por quienes disfrutan descubriendo nuevos sabores y cuidan su alimentación.

Pero la verdadera experiencia no empieza cuando la pruebas, sino mucho antes. Comienza en el campo, cuando el cactus florece durante una única noche y da paso a uno de los frutos más espectaculares de la naturaleza. Detrás de cada pitahaya hay meses de cultivo, paciencia y dedicación, algo que en Marala conocemos muy bien porque cultivamos nuestras propias frutas respetando el ritmo de la tierra.

En este artículo descubrirás qué es la pitahaya, por qué cada vez tiene más protagonismo en la gastronomía y qué diferencias existen entre la pitahaya roja y la pitahaya amarilla, dos variedades que destacan por su sabor y personalidad.

Una fruta que parece llegada de otro mundo